jueves, 7 de agosto de 2014

Ser docente I,

Escuchar en el recreo el grito de: ¡¡AVALANCHA!! y ver cómo una horda de pre adolescentes unidos por un gran abrazo corren por el patio grande de la escuela arrasando todo niño que tienen en frente.

Resultado del "chiste": dos heridos, un par de zapatillas desaparecidas, 23 notas en el cuaderno de comunicaciones, una maestra estresada.

PD: Hay días que pensas por qué no me quedé laburando en una oficina.

2 comentarios:

  1. Podría ser pero, podría tratarse de una horda de docentes aplastando a sus alumnos y, la verdad, algunos días las ganas no me faltan para hacerlo...

    Suerte

    J.

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  2. Jajaja!! Sería un día inolvidable!!
    Saludos!!

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