lunes, 11 de agosto de 2014

Cerca,

...Rosario siempre estuvo... ceeeeerca... (Léase meneando la cabeza como Fito Páez cuando canta).

Viajé a Rosario por primera vez, un fin de semana cualquiera de invierno.
Lo mágico del viaje comenzó un viernes con el mensaje de Waap que, de soslayo (amo leer: "de soslayo") miré en la sala de maestros, decía: "Mañana nos vamos a Rosario". Mi novio no me preguntaba, me informaba.
(Si alguien quiere hacerme feliz, puede escribir el campo semántico mágico de las palabras: escapada, viaje o vacaciones.)
Intentamos levantarnos a las 6 de la mañana y fue una tarea inútil. Amanecimos a duras penas y encaramos la autopista.

Tres horas nos separan de las costas rosarinas y del aire relajado de una ciudad en fin de semana. En dos días a puro sol recorrimos la costanera, el bulevar, el centro, bordeamos las canchas de fútbol y comimos en sus bares y restaurantes. Cabe destacar una parrilla llamada Viejo Balcón y un bar re canchero al estilo Hard Rock que se llama Rock & Fellers. A pata, en bici, en patines (auto: solo para perezosos) sirven como medio para recorerrla. La costanera es preciosa. Vale caminarla de la mano, escuchando buenos temas, con termo en mano o con amigos.

Inolvidable:
1- Nuestro baile del "Tema de Piluso" en el monumento a la bandera. (Busco explicación a: "... no hay merienda si no hay capitán" ¿?) Si alguien lo tiene filmado... desconozco a la descontrolada que bailaba con lentes de sol. Aviso.
2- Le hice un chiste a Mariano Martinez y se rió. Lo vi sentado en una estación de servicio. (Anécdota cholula para coronar el regreso a casa.)
3- Recorriendo la costanera me encontré dos simpáticas casitas, al estilo buzón, que decían "Biblioteca al paso" o algo así. Tenían una puertita donde el caminante podía abrir libremente retirar un libro, leerlo al sol y devolverlo. Sin firma, ni registro, ni nada. Me pareció una iniciativa buenísima. Cuando vuelva a Rosario voy a llevar dos libros para colaborar con la casita-buzón: Uno de Cortázar para lo más grandes y uno de Casona, para los más chicos.


No hay comentarios:

Publicar un comentario