Tengo una manía no resuelta con el mundo exterior y es la de no leer los diarios. Las noticias mediáticas tienen tan solo unos escasos 15 minutos para penetrar en mis oídos y retener sus palabras vagas mientras escucho la radio, desayuno, me maquillo, leo algo y me preparo para salir a trabajar.
Me aburre, soberanamente (qué lindo suena "soberanamente"), mirar noticieros. Disfruto mucho de escuchar la radio, pero los programas en los que se detiene mi dial son más de tono humorístico o divertidos. Desconozco quién es "la figura del año", cuántos robos/secuestros/etcéteras ocurren en mi ciudad. Ojo, en parte, vivir en una burbuja deja mi cerebro más tranquilo y mi psicosis en límites conocidos. Las cosas importantes, lo que realmente hay que saber, me entero por la gente. Aunque yo quiera evadirme de todas las noticias, la gente habla y me cuenta.
Me interesan la movida cultural, los proyectos de la gente, la justicia, la paz mundial, las políticas educativas pero no me interesan quiénes lo cuentan ni cómo lo hacen. Me encantaría poder disfrutar de un medio de comunicación que comunique "lo urgente/ao vivo/lo que hay que saber" y no me embole.
En casa no contratamos cable y todo lo que vemos es gracias a las amigables personas que compraten sus cosas en internet. Cuando voy a lo de mis viejos y veo la tv prendida me quedo idiotizada con las publicidades. Al no verlas constantemente, resulta un encuentro cercano del tercer tipo entre la tele y yo. Nos embobamos.
A pesar de todos mis intentos de evadirme del crimen de la ciudad... mi abuela, mi abuelita siempre tiene toda la información como pan caliente. Y bueno... la tele nos afecta a todos.
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