viernes, 22 de agosto de 2014

Ser docente II,

8:45 am. Mientras el mundo gira, en un aula de escuela...

-Che, Fede, es un embole el libro que tenemos que leer.
-Sí, mal. Pero mirala a Gota... Le pone muuuuuuuucha onda.

A veces son tan queribles.

jueves, 21 de agosto de 2014

Son dos meses en el año,

Hay dos meses en el año que me tomo un momento para pensar dónde estoy parada.
Son dos instantes, breves, que durararán unos pocos días pero me rondarán en cada esquina, en cada subte, en cada comentario, en cada cosa dicha y no dicha...

Pienso en la Gota de la infancia la que jugaba a ser la maestra de todos sus peluches, la niña que perdió a su mamá apenas empezaba la primaria, la de la adolescencia, la del pelo amarillo pato, los brackets y mil millones de sueños en los bolsillos. La Gota jovencita, la que estudiaba el profesorado, trabajaba, bailaba, viajaba sola por el país, hacía terapia, salía con chicos de anecdotario y lo más redundante en su mundo era recibirse más o menos pronto.

Me gusta mucho pensar en la Gota de los 25, la que se puso de novia y escuchó un te amo completo y sincero, la que viajó a medio oriente, la que se reencontró con familia española en eternas playas mediterráneas, la que se mudó sin pensarlo dos veces para empezar una vida de dos, la que se recibió llorando mientras explicaba los motivos que tenía Penélope para esperar a Ulises. Esa Gota que salió a buscar trabajo "de lo suyo" con un título en mano y menos de 24hs de experiencia docente. La que se sacó la armudura del miedo, la que sigue haciendo payasadas en la calle y en los atención al cliente.

La Gota de hoy (que es también todas las otras gotas) ya no tiene tantos sueños sueltos, sino algunos poquitos que con esfuerzo espera a alcanzar. Es una Gota que se anima a llorar, a decir que no, la que pase lo que pase sigue adelante, la que observa, escucha, arriesga, levanta la bandera del buen humor, juega sin parar. Una gota hermana que con uno comparte la profesión y una habitación llena de juegos y con la otra disfruta el verla crecer, tan chiquita (y tan chicata).

Antes, era recurrente la frase "parecés más chica" pues bien, ya no. Algo cambió y estoy segura que es mi mirada. ¿Será que ven en mis ojos todo lo que crecí, todo lo que viví?

Cumplo 27 años y ya está. En diciembre volvemos con lo mismo.

miércoles, 20 de agosto de 2014

Zen,

Cayó a mis manos un papelito con letra de computadora que decía:
                           

                                                                                      ´Smile, braethe and go slowly´

Tendría que tatuármelo en la muñeca. (Y todos los de mi apellido, también).

viernes, 15 de agosto de 2014

Natalia,


Hoy soñé con mi mamá.  (Y acá, un post que podría ser tierno y melancólico se tranforma en...)

Me mostraba un album de fotos, daba vueltas las hojas y ella... se transformaba en Natalia Oreiro.

Llego a la escuela y en la sala de maestro ¿de quién se está hablando? pues, de Natalia Oreiro.

Pido una compu prestada, hay una página web en pantalla con una foto de... Natalia Oreiro.

Mi novio y mi papá creen que la muejer más linda del Río de la Plata es: Natalia Oreiro.

¿Cuántas veces dije Natalia Oreiro? Ahhh!!



jueves, 14 de agosto de 2014

Anticipo,

Alguien ya me lo anticipó:

"Cuando el facebook se te empieza a llenar de fotos de bebés... qué cerca estás de los 30."

 



miércoles, 13 de agosto de 2014

Fuera del medio,

Tengo una manía no resuelta con el mundo exterior y es la de no leer los diarios. Las noticias mediáticas tienen tan solo unos escasos 15 minutos para penetrar en mis oídos y retener sus palabras vagas mientras escucho la radio, desayuno, me maquillo, leo algo y me preparo para salir a trabajar.

Me aburre, soberanamente (qué lindo suena "soberanamente"), mirar noticieros. Disfruto mucho de escuchar la radio, pero los programas en los que se detiene mi dial son más de tono humorístico o divertidos. Desconozco quién es "la figura del año", cuántos robos/secuestros/etcéteras ocurren en mi ciudad. Ojo, en parte, vivir en una burbuja deja mi cerebro más tranquilo y mi psicosis en límites conocidos. Las cosas importantes, lo que realmente hay que saber, me entero por la gente. Aunque yo quiera evadirme de todas las noticias, la gente habla y me cuenta.

Me interesan la movida cultural, los proyectos de la gente, la justicia, la paz mundial, las políticas educativas pero no me interesan quiénes lo cuentan ni cómo lo hacen. Me encantaría poder disfrutar de un medio de comunicación que comunique "lo urgente/ao vivo/lo que hay que saber" y no me embole.

En casa no contratamos cable y todo lo que vemos es gracias a las amigables personas que compraten sus cosas en internet. Cuando voy a lo de mis viejos y veo la tv prendida me quedo idiotizada con las publicidades. Al no verlas constantemente, resulta un encuentro cercano del tercer tipo entre la tele y yo. Nos embobamos.

A pesar de todos mis intentos de evadirme del crimen de la ciudad... mi abuela, mi abuelita siempre tiene toda la información como pan caliente. Y bueno... la tele nos afecta a todos.



 




martes, 12 de agosto de 2014

Morir de amor,

Es el tópico de siempre..

Porque es violencia contra uno mismo, es locura, es angustia. Son lágrimas contenidas, son horas de ahogarse, de negarse, de estrujarse una y otra vez contra el pecho el corazón.

El “tum tum” del órgano se reitera en el “tic tac” del reloj. Es el tiempo que nos arrastra más hondo a la angustia, a la sensación de vacío. Y como la ausencia se agranda, te quema, te supura en tus expresiones, en tu modo de ser, de moverte.

El cuerpo te habla, no en vano, desde las entrañas. Te roba la paciencia, te quita el sueño, y es otra vez la punzada en la boca del estómago, como una enfermedad, como una náusea. Y buscás desesperado la forma de salir de vos, de escaparte, de dejar de sentir. Necesitas transmutar, metamorfosearte, buscar otras sensaciones. Saciarte. Volcar. Sumergirte en una fuente honda, profunda de miles de metros y refrescarte y volver a pensar en otras cosas, aquellas que ocupaban todas esas horas, todo tu precioso tiempo antes… mucho tiempo antes… de sufrir por amor.

Pd.: Escribía y sonaba una canción de Soledad Villamil, invitados.